CELIAQUÍA Y CALIDAD DE VIDA

Cuando se diagnostica una enfermedad es difícil adaptarse a un nuevo estilo de vida compatible con la misma y, en concreto, la celiaquia es una enfermedad que se caracteriza por la inflamación de la mucosa del intestino delgado como consecuencia de una intolerancia al gluten por lo que este alimento debe excluirse de la dieta. A pesar de parecer algo sencillo, realmente el gluten nos rodea y forma parte de muchos de los alimentos que consumimos: cereales, pan, galletas, pizzas, legumbres, embutidos… por lo que puede resultar difícil cambiar drásticamente la dieta si la enfermedad no ha sido detectada a una edad temprana y hemos consumido estos alimentos durante mucho tiempo.

La FACE (Federación de Asociaciones de Celiacos de España) afirma que los celiacos deben llevar una dieta sin gluten durante toda su vida para evitar las posibles complicaciones ya que las vellosidades intestinales serían dañadas y esto podría causar problemas como la desnutrición o incluso podría afectar a la fertilidad.

Pero esto no quiere decir que una persona celiaca no pueda llevar una vida como cualquier otra persona. Sí, es cierto que existen limitaciones a la hora de consumir alimentos pero en la actualidad disponemos de una amplia selección de alimentos libres de gluten en los supermercados y en los restaurantes, por lo que se puede seguir consumiendo estos alimentos pero carentes de gluten, permitiendo a las personas celiacas disfrutar de las comidas que más les gustan sin que su salud se vea perjudicada.

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Por ello es importante asegurarse a la hora de ir a un restaurante o a cualquier otro sitio de que realmente preparan comida sin gluten. Muchas cocinas nacionales ofrecen una menor variedad de comidas sin gluten que otras porque utilizan tradicionalmente muchas salsas y empanados por lo que, ante la duda, debe obtarse por la variante más natural que suele ser también la de menor riesgo.

Es necesario asegurarse de no existe contaminación cruzada en la cocina del restaurante donde vamos a comer por lo que una buena idea también es mirar las opiniones acerca del lugar o llamar al restaurante para asegurarse.

El gluten se ha convertido en una enfermedad conocida a la que cada vez más restaurantes y lugares de ocio en general se adaptan. Podemos afirmar que esto ayuda a que las personas celíacas no se sienten discriminadas aumentando así su calidad de vida y su bienestar.

Bibliografía:
https://www.schaer.com/es-es/a/comer-sin-gluten-fuera-de-casa

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